
El desarrollo de una red de 250 cajas de ahorro rurales en Honduras permitió a pequeños empresarios, tradicionalmente excluidos de la banca convencional, acceder a recursos económicos esenciales para impulsar sus operaciones y fortalecer la legalización de sus actividades productivas. Esta experiencia, presentada por César Joel Carias, secretario general de SENPRENDE Honduras, ilustró durante el foro internacional “Talento y territorio” una de las alternativas concretas para combatir la informalidad y promover la inclusión financiera de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en la región. La necesidad de revertir la alta tasa de cierre de mipymes en Iberoamérica y fortalecer su supervivencia y crecimiento fue el eje de los debates que reunieron a representantes de instituciones públicas, organismos multilaterales y empresas, según reportó Europa Press.
En este encuentro, los expertos coincidieron en que la escasa adaptación de los marcos regulatorios y los valores culturales heredados de modelos empresariales pasados limita la capacidad de respuesta ante desafíos tecnológicos y productivos actuales. Europa Press consignó que la revisión y reformulación de estas políticas fue planteada como un paso ineludible para adecuar el contexto normativo a la realidad contemporánea, con el fin de proteger y fomentar el emprendimiento regional. La elevada tasa de mortalidad, que según los consultados llega al 50% de las pymes en su primer año de vida en varios países iberoamericanos, motivó la búsqueda de acciones innovadoras que crucen los sectores público y privado.
Entre las propuestas discutidas, Marta Encinas, asesora de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), propuso la creación de un sistema estructurado de seguimiento económico, basado en el número de seguridad social de los participantes de programas de formación. Según informó Europa Press, esta herramienta permitiría evaluar de manera precisa los cambios en los ingresos y la empleabilidad de quienes completan las capacitaciones, lo que facilitaría el diseño y ajuste de políticas públicas con impacto real en el fortalecimiento del sector.
Encinas también identificó el acceso limitado a financiamiento como la barrera principal para el desarrollo y la permanencia de mipymes, ya que restringe la capacidad de estas empresas tanto para innovar como para profesionalizar a sus trabajadores. La representante de la OCDE destacó la importancia de promover alianzas entre los sectores público y privado con el propósito de robustecer el entorno empresarial y dinamizar la introducción de nuevas prácticas, indicó Europa Press. Además, recomendó orientar los programas de capacitación a la adquisición de habilidades y competencias de aplicación inmediata en el puesto de trabajo, apoyándose en el hecho comprobado de que el aprendizaje práctico resulta más efectivo para la retención de conocimientos en adultos.
El foro contó, además, con la sugerencia de que el Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) se convierta en un eje de articulación para la sistematización y la difusión de buenas prácticas internacionales. Este enfoque colaborativo, expuso Encinas según reportó Europa Press, apuntaría a fomentar el aprendizaje conjunto entre países y permitir la transferencia de modelos exitosos, adaptándolos a los contextos particulares de la región. Al referirse a la situación en Europa, Encinas matizó: “tampoco es que la UE tenga la solución, está tres pasos por delante tal vez”, subrayando que la problemática de la supervivencia empresarial no se limita a América Latina y carece de respuestas infalibles.
En la misma línea, Andrés Raigosa, director de la Cámara de Emprendimiento y Aceleración de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), defendió la creación de laboratorios públicos de experimentación para las mipymes, una propuesta dirigida a institucionalizar el aprendizaje que surge de los errores y fracasos en los primeros años de vida de una empresa. Según Europa Press, Raigosa postuló que estos “laboratorios de experimentación de fracasos” deben servir como entornos donde la equivocación se traduzca en aprendizaje y resiliencia, así como en la optimización de estrategias y procesos. Raigosa advirtió que políticas excesivamente normativas o conservadoras pueden obstaculizar la evolución, dado que la innovación en el emprendimiento se basa en el reemplazo de estructuras tradicionales, en un proceso que definió como “destrucción creativa”.
La experiencia hondureña relatada por Carias resalta cómo las alianzas entre organizaciones de base y el Estado, a través del impulso a redes de cajas rurales, logran ampliar significativamente el rango de empresas incorporadas al mercado formal. Esto, de acuerdo con lo expuesto en el foro y reproducido por Europa Press, facilita el acceso al crédito para quienes tradicionalmente quedan fuera del sistema financiero formal y mejora la viabilidad de sus emprendimientos. Carias también instó a los gobiernos a incluir activamente a las mipymes como proveedores directos en las compras estatales, lo que consolidaría su sostenibilidad y aceleraría la formalización dentro del tejido económico nacional.
Por otra parte, Marcelo Molet, representante de la Unión Industrial Argentina (UIA), subrayó la importancia de democratizar la formación y la capacitación laboral dentro de las empresas, extendiéndolas desde los puestos de mando hasta los segmentos operativos e intermedios. Según detalló Europa Press, Molet explicó que estos niveles presentan la mayor rotación dentro de las mipymes, lo que obstaculiza la profesionalización y dificulta el arraigo y la estabilidad organizacional. Su propuesta apunta a la creación de programas de capacitación integrales, capaces de incrementar la estabilidad y disminuir la rotación laboral.
Durante la jornada inaugural del foro, se puso en relieve la urgencia de un enfoque multidimensional que permita revertir la alta tasa de cierre de mipymes, según consignó Europa Press. Las respuestas debatidas incluyen desde la promoción de la formación empírica y la doctrina del aprendizaje a partir del ensayo y error hasta la ampliación de mecanismos de financiación inclusivos diseñados para responder a los desafíos reales de la región.
El evento, según reportó Europa Press, permitió identificar que tanto las estructuras regulatorias como ciertos esquemas culturales arraigados ya no resultan pertinentes frente a la aceleración tecnológica que caracteriza la economía actual. Las alternativas sugeridas implican modificar políticas públicas, fomentar alianzas entre sectores y crear espacios colaborativos donde la transferencia de conocimiento y recursos fortalezca la permanencia y el crecimiento de los emprendimientos en Iberoamérica.
Las ideas y estrategias que surgieron del foro representan un proceso colectivo orientado a profundizar los mecanismos que impulsen la atracción, formación y retención de talento, además de reforzar la función estratégica de las mipymes en la generación de empleo y el desarrollo económico regional, según detalló Europa Press. La dinámica del debate mostró la convergencia de intereses públicos y privados en el objetivo de reducir la mortalidad de las mipymes y apuntalar ecosistemas de negocios más sostenibles, flexibles y competitivos, que respondan de forma efectiva a las condiciones cambiantes del entorno local y global.


