Expertos destacan la transición justa y el impulso multilateral entre los principales consensos de la COP30

El aumento histórico de la temperatura obliga a revisar la respuesta internacional, mientras especialistas subrayan la necesidad de mayor ambición, financiamiento y liderazgo colectivo tras una cumbre donde organizaciones sociales y diversos actores civiles tomaron un papel predominante

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La decisión de triplicar los fondos internacionales destinados al clima hasta el año 2035 se ubicó entre los logros centrales de los debates sostenidos en la última edición de la COP30, de acuerdo con lo manifestado por representantes de Fundación Naturgy y del Capítulo Español del Club de Roma. En este contexto, la necesidad de revisar las estrategias internacionales frente al calentamiento global tomó protagonismo, puesto que el año 2024 marcó un hito: las temperaturas globales trascendieron, por primera vez, el aumento de 1,5°C en comparación con los niveles previos a la era industrial. Estas conclusiones se desprendieron del encuentro de expertos que convocaron ambas instituciones, según informó Europa Press.

Durante el evento, las intervenciones destacaron la urgencia de fortalecer la cooperación entre distintos países y sectores, así como de avanzar en políticas más ambiciosas de mitigación y adaptación. Europa Press detalló que la jornada acogió un análisis de los límites y avances de la COP30 celebrada en la ciudad brasileña de Belém, enfatizando la importancia de que los acuerdos incorporen criterios de equidad y la participación de distintos actores más allá de los gobiernos. De acuerdo con las voces reunidas, el aumento de la temperatura global en 2024 representa un punto de inflexión que exige acciones más decididas en el ámbito internacional.

Elena Pita, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), analizó la evolución de las percepciones acerca de la COP30. Tal como publicó Europa Press, Pita subrayó que las expectativas previas a la conferencia superaron los logros conseguidos, especialmente en materia de mitigación. Advirtió la necesidad de una hoja de ruta con etapas claramente definidas para orientar las acciones futuras. Además, Pita identificó a España como un actor significativo en la COP30, y advirtió sobre el papel ausente de Estados Unidos, así como sobre la posición ambivalente de China, un país que simultáneamente expande sus inversiones en energías renovables y mantiene elevados niveles de emisión por consumo de carbón.

El medio Europa Press consignó que Pita defendió a las COP como plataformas que emiten señales y diseñan estrategias que influyen en la agenda climática global. Mencionó la ampliación de la participación de organizaciones sociales, empresas y representantes de la sociedad civil en el proceso negociador. Según Pita, esta apertura está reconfigurando el debate, sumando propuestas y enfoques que reflejan la diversidad de intereses y perspectivas sobre soluciones frente al cambio climático.

Entre las voces académicas, Lara Lázaro Touza, investigadora principal del Real Instituto Elcano y profesora en el Centro de Enseñanza Superior Cardenal Cisneros, describió la COP30 como un evento de carácter especialmente intenso por coincidir con los diez años del Acuerdo de París. Lázaro Touza advirtió que las políticas actuales podrían conducir a un aumento de hasta 2,8°C de la temperatura global, según información recogida por Europa Press. Pese a señalar que el Acuerdo de París mantiene su relevancia como referencia del desarrollo sostenible por su flexibilidad, lamentó que el proceso de negociación de la COP30 haya derivado de la ambición inicial a resoluciones finales consideradas insatisfactorias desde algunos sectores. La autora propuso revisar los consensos alcanzados y posibilitar acuerdos entre “clubs climáticos”, agrupaciones de países o regiones con intereses compartidos, con el objetivo de mantener el ritmo de avance y elevar el compromiso internacional.

Lázaro Touza atribuyó centralidad al multilateralismo, la ejecución efectiva de los acuerdos y la orientación de las políticas hacia la población general. Según puntualizó Europa Press, la experta resaltó la inclusión del concepto “transición justa” en los compromisos alcanzados, estableciéndolo como uno de los ejes para la acción climática futura. Esta noción busca garantizar que los procesos de transformación productiva y energética repartan de modo equitativo sus beneficios y costes sociales, protegiendo a los sectores más vulnerables y asegurando una adaptación de la fuerza laboral ante el cambio de modelo económico.

En la apertura, María Eugenia Coronado, directora general de Fundación Naturgy, calificó la COP30 como una edición marcada tanto por avances significativos como por la aparición de nuevos retos inmediatos. Entre los progresos señalados por Coronado se encuentra la consolidación de la transición justa y el refuerzo de la orientación hacia las personas en las estrategias de acción climática. Según puntualizó, la continuidad de la cooperación multilateral figura como uno de los factores indispensables para mantener los compromisos climáticos globales, destacando el papel de los acuerdos para aumentar la financiación climática como un hito relevante del encuentro. Coronado describió el contexto como “especialmente complejo” y destacó el esfuerzo sostenido para conservar espacios de colaboración internacional en medio de las tensiones geopolíticas y económicas existentes.

La clausura contó con la intervención de José Manuel Morán, vicepresidente del Capítulo Español del Club de Roma, quien, de acuerdo con Europa Press, abordó la dificultad creciente para los marcos jurídicos y conceptuales ante la crisis climática global. Morán interpretó el enfoque de la COP30 como un posible aliciente para reintegrar los conceptos de cooperación y construcción colectiva, evocando la experiencia integradora europea como modelo de referencia.

Los participantes del foro coincidieron, según Europa Press, en que la COP30 afianzó la transición justa como piedra angular para los próximos pasos de la política climática, reforzó el valor del multilateralismo y subrayó la necesidad de expandir los recursos financieros dedicados al clima. Pese a ello, también reconocieron limitaciones en la ambición de los acuerdos para la reducción de emisiones, un aspecto que, de acuerdo con las opiniones recogidas, requerirá sucesivas revisiones y debates en el marco de futuras reuniones internacionales.

Además, Europa Press reflejó la orientación de los expertos en torno a la integración de diferentes grupos de interés en las negociaciones climáticas, como elemento para elevar la incidencia social y empresarial en políticas sostenibles. La adaptación a una nueva realidad de temperaturas excediendo el límite de 1,5°C se consideró un desafío que demanda cambios en la gobernanza global y en la gestión de riesgos asociados al calentamiento. El conjunto de testimonios recogidos durante el encuentro sugiere que la agenda internacional sigue abierta y en transformación, con un consenso general sobre la relevancia de avanzar hacia soluciones inclusivas y vías de financiamiento adecuadas para sostener los compromisos adquiridos.