
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) informó que varias residencias de ancianos han comenzado a recomendar el uso de mascarillas a los visitantes desde la semana pasada y que el personal ya está utilizando esta protección en estos centros. Según indicó CSIF, esta iniciativa también debería extenderse a los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas o déficits inmunológicos en ambientes cerrados. Con este panorama como contexto, el sindicato solicitó al Ministerio de Sanidad liderar el establecimiento de un protocolo nacional mínimo para enfrentar el repunte de la gripe, abarcando directrices claras sobre medidas de prevención y gestión en centros sanitarios y residencias.
De acuerdo con los detalles publicados por CSIF, la petición surge tras la propuesta de la ministra de Sanidad, Mónica García, quien llamó a las comunidades autónomas a consensuar, antes del 1 de diciembre, un protocolo conjunto frente a los virus respiratorios. Entre las medidas a debatir figura el restablecimiento obligatorio del uso de mascarillas en espacios cerrados en caso de ser necesario. El sindicato subrayó la importancia de que cada comunidad ajuste su respuesta a la gripe en función de la situación local, pero remarcó la necesidad de coordinar una respuesta nacional para garantizar homogeneidad y eficacia.
CSIF recomendó que el uso de mascarillas se aconseje especialmente en centros sanitarios y sociosanitarios durante los periodos en los que se observe una mayor incidencia de la gripe y otros virus respiratorios. El sindicato consideró que esta disposición debe formar parte de los planes de contingencia para enfrentar el invierno, y no limitarse a recomendaciones generales, sino integrarse en protocolos de actuación definidos y dinámicos.
Según informó el sindicato, la saturación de los servicios sanitarios durante las temporadas de alta transmisión ha constituido un problema recurrente, y por ello reclamó que las comunidades autónomas refuercen las plantillas antes de que la presión asistencial alcance niveles críticos. CSIF enfatizó que no se debe esperar a que los centros estén desbordados para tomar medidas, como ha sucedido en inviernos anteriores.
El medio CSIF también señaló que los planes y protocolos de prevención de riesgos laborales deben incluir medidas adicionales a la utilización de mascarillas. Destacó el refuerzo de las estrategias de prevención en los centros, asegurando una ventilación óptima en espacios cerrados. El sindicato defendió la prioridad de la ventilación cruzada en estos recintos siempre que sea posible, así como la renovación eficiente del aire.
En cuanto a herramientas específicas para gestionar la calidad del aire, CSIF propuso que se incluyan medidores de dióxido de carbono (CO2) en centros sanitarios y sociosanitarios. De acuerdo con el sindicato, estos dispositivos permiten monitorear los niveles de CO2 en tiempo real y actuar rápidamente si se detectan valores que indiquen una ventilación insuficiente, lo que ayudaría a reducir el riesgo de contagio en épocas de alta incidencia de enfermedades respiratorias.
CSIF insistió que todas estas actuaciones — desde la dotación de recursos y personal, hasta las mejoras en ventilación y el uso de medidores de CO2— deben integrarse en los planes de contingencia invernal y activarse ante incrementos puntuales en los casos de infecciones respiratorias. El sindicato considera que solo una respuesta coordinada, basada en directrices estatales claras y el refuerzo sostenido de medios y recursos, podrá prevenir la saturación y proteger adecuadamente tanto a pacientes como a personal y visitantes en centros sanitarios y residencias, según reportó el sindicato.


