
La intensificación de las restricciones al ingreso de ayuda humanitaria en Gaza ha coincidido con una operación militar de gran envergadura sobre la ciudad, lo que ha desencadenado una crisis humanitaria clasificada como extrema por parte de actores internacionales. Según detalló el Ministerio de Exteriores de Francia, recogido por el medio Europa Press, París exige la eliminación inmediata de estas limitaciones para facilitar la llegada de suministros esenciales y atención médica de urgencia, ante una situación de severa escasez y desplazamientos masivos entre la población civil.
El Gobierno francés, según informó Europa Press, rechazó públicamente el miércoles la ofensiva militar lanzada por las fuerzas armadas israelíes con el objetivo de tomar el control de la ciudad de Gaza. En un comunicado, la cancillería francesa calificó la campaña como “destructiva” y argumentó que, en este punto, “ya no tiene ninguna lógica militar”. La declaración hizo énfasis en el daño provocado sobre la estructura civil y el impacto en la vida cotidiana de los habitantes de la zona.
De acuerdo con la misma fuente, la ofensiva israelí se sitúa en el norte de la Franja de Gaza y ha motivado el desplazamiento forzoso de más de 300.000 residentes de la ciudad, donde aún permanecen más de 600.000 civiles. El ministerio francés alertó sobre la gravedad de este desarraigo masivo, en el contexto de una situación humanitaria y sanitaria que describió como extremadamente complicada, afectada por la hambruna y el limitado acceso tanto a bienes básicos como a servicios médicos urgentes.
Francia, según publicó Europa Press, reclamó de manera explícita la suspensión de la operación militar y la reanudación, lo más rápido posible, de las negociaciones que permitan alcanzar un alto el fuego y la liberación de todos los rehenes en la Franja. La declaración oficial instó a Israel a retirar de inmediato todas las trabas que impiden la llegada de ayuda humanitaria, con el objetivo de garantizar un envío masivo y sin obstáculos hacia el enclave palestino.
El Ejército de Israel, antes de lanzar la ofensiva a fondo contra la ciudad, condujo bombardeos durante varias semanas en Gaza, de acuerdo con fuentes recogidas por Europa Press. Esos ataques destruyeron decenas de torres residenciales, mientras se emitían órdenes de evacuación para la población local, compuesta por más de un millón de personas. El avance militar se enmarca dentro de los esfuerzos por tomar el control completo de la ciudad, lo que incrementó la presión sobre las instalaciones civiles y los desplazados internos.
Según consignó Europa Press, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) respondió al inicio de la ofensiva a gran escala tildando la acción de “un nuevo capítulo en la guerra genocida y la limpieza étnica sistemática” dirigida contra los habitantes de Gaza. Para Hamás, el operativo agrava la catástrofe humanitaria existente dentro de la Franja, profundizando el sufrimiento de la población.
Las autoridades gazatíes, que están bajo el dominio de Hamás, han reportado, recogió Europa Press, que la ofensiva israelí desde el 7 de octubre de 2023 ha resultado en cerca de 65.000 palestinos muertos. Dichas cifras se dan en medio de críticas y denuncias internacionales sobre las tácticas del Ejército israelí y el estricto bloqueo impuesto al envío de ayuda humanitaria a Gaza. La comunidad internacional, de acuerdo al reporte de Europa Press, ha insistido repetidamente en la urgencia de permitir el acceso a bienes y servicios básicos en un enclave marcado por el colapso de la infraestructura y la falta de seguridad para los civiles.
Tanto organizaciones humanitarias como diversos gobiernos han manifestado preocupación ante la dimensión de la crisis en Gaza, caracterizada por carencias alimentarias, falta de medicamentos, viviendas destruidas y la sobrecarga en los puntos de refugio improvisados tras los desplazamientos forzados. La presión internacional, subrayó Europa Press, persiste sobre Israel para que flexibilice sus restricciones y permita el ingreso irrestricto de asistencia elemental, en vista de la magnitud del sufrimiento de la población civil.
En este escenario, Francia ha remarcado la importancia de reiniciar negociaciones para el cese al fuego mientras solicita el levantamiento de todas las restricciones a la ayuda, como condición para mitigar el deterioro humanitario. La continuidad de la campaña militar y las dificultades para el envío de suministros básicos han colocado a la ciudad de Gaza en una situación que la cancillería francesa, citada por Europa Press, considera de una gravedad humanitaria sin precedentes desde el inicio del conflicto armado reciente.


