Seúl, 20 dic (EFE).- Un sondeo publicado hoy viernes muestra que la principal formación opositora de Corea del Sur ha logrado el mayor margen en cuanto a apoyo popular con respecto al partido gobernante desde que llegó al poder en 2022 el presidente Yoon Suk-yeol, destituido por el Parlamento el pasado sábado tras haber declarado la ley marcial.
El sondeo, publicado por Gallup, muestra que el apoyo para el opositor y liberal Partido Democrático (PD) subió 8 puntos porcentuales con respecto a la semana anterior y se situó en el 48 %.
En cambio, el del gobernante y conservador Partido del Poder Popular (PPP) de Yoon se mantuvo sin cambios y permaneció en el 24 %, lo que supone 24 puntos porcentuales de diferencia con el PD, la mayor diferencia entre ambas formaciones desde que el actual presidente accedió al cargo en mayo de 2022.
La encuesta, realizada entre el 17 y el 19 de diciembre entre 1.000 adultos surcoreanos, muestra a su vez que un 37 % de los consultados daría su voto al líder del PD, Lee Jae-myung, que ya fue candidato a las presidenciales de 2022.
Por otro lado, solo un 5 % de sondeados daría ahora mismo su apoyo Han Dong-hoon, exlíder del PPP que dimitió el pasado lunes, o Hong Joon-pyo, otra figura de peso del partido conservador que ya fue candidato en las presidenciales de 2017 y que actualmente es alcalde Daegu, la cuarta mayor ciudad del país.
Los responsables del estudio, que tiene un margen de error de más menos 3,1 puntos porcentuales y una tasa de confianza del 95 %, indicaron en su evaluación que el PPP es ahora mismo una organización completamente descabezada en ojos del votante medio.
El pasado sábado el Parlamento aprobó una moción encabezada por el DP y Yoon fue destituido y cesado de sus funciones gracias a los votos de al menos 12 diputados de su propio partido.
Su futuro depende ahora de lo que decida el Tribunal Constitucional, que tiene un máximo de seis meses para determinar si el presidente violó o no la Carta Magna al implementar la ley marcial y si, por lo tanto, debe ratificarse su cese o debe ser restituido en el puesto.
Si el máximo tribunal surcoreano hace firme su destitución deberán convocarse elecciones presidenciales en un máximo de 60 días. EFE