Un general retirado de las fuerzas musulmanas de Bosnia fue condenado este jueves a ocho años de prisión por crímenes de guerra cometidos por yihadistas extranjeros durante el conflicto de los años 1990.
Sakib Mahmuljin, de 69 años, fue juzgado como uno de los responsables de las ejecuciones de más de 50 prisioneros de guerra serbios en la región de Vozuca y Zavidovici, en el noreste de Bosnia.
En esa época, Mahmuljin era comandante del tercer cuerpo del ejército bosnio, compuesto en su mayoría de musulmanes.
La unidad "El Mudjahid", responsable de estos crímenes y que era parte de ese cuerpo del ejército, estaba formada por cientos de yihadistas extranjeros, en su mayoría de países africanos y de Medio Oriente, aunque también occidentales.
Mahmuljin fue declarado culpable por un tribunal de apelación de Sarajevo de "crímenes de guerra contra heridos y enfermos" y "contra prisioneros de guerra", incluidos "asesinatos" y "trato inhumano".
Como comandante, "falló al impedir" que se cometieran estos crímenes y "supo o tenía todas las razones para saber" que miembros de esta unidad se preparaban para cometer estos crímenes.
El veredicto, que no se puede apelar, es una de las esasas condenas de altos responsables de las fuerzas bosnias por crímenes cometidos de parte de yihadistas extranjeros durante el conflicto.
La guerra de Bosnia causó cerca de 100.000 muertos, 11.500 de los cuales en el asedio a Sarajevo.
Según la fiscalía, las ejecuciones se produjeron entre julio y octubre de 1995 tras dos ofensivas de las fuerzas bosnias.
La unidad "El Mudjahid" tenía muy mala reputación por los crímenes cometidos contra prisioneros de guerra serbios o croatas en Bosnia.
La mayoría de estos combatientes islamistas dejaron el territorio tras la guerra, bajo presión de Estados Unidos, que acogió a finales de 1995 las negociaciones sobre el acuerdo de paz de Dayton.
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