Lima atraviesa una auténtica euforia futbolística. Este sábado, Flamengo y Palmeiras se enfrentarán en la final de la Copa Libertadores, un encuentro acompañado por un operativo policial planificado con meses de anticipación. La seguridad no solo se concentró en los alrededores del Estadio Monumental, sede del partido, sino también en distintos distritos que se convirtieron en puntos de reunión para los miles de fanáticos que arribaron al país.
El general Felipe Monroy, jefe de la Región Policial Lima, explicó en entrevista con RPP que la presencia de seguidores brasileños en varios sectores de la capital demandó un monitoreo constante y coordinado. Desde la madrugada del sábado, un amplio contingente policial salió a patrullar las zonas de mayor afluencia, prestando especial atención a los espacios que días antes ya habían sido tomados por hinchas de ambos clubes.
“En hora de la madrugada he estado en La Herradura, donde tenemos la celebración. Hemos tenido días pasados del equipo del Palmeiras y en Miraflores del equipo de Flamengo”, señaló. La Policía buscó mantener un ambiente controlado, sobre todo en lugares abiertos donde la cantidad de personas podía incrementarse rápidamente.

Incidentes aislados
Aunque la llegada masiva de visitantes suele generar episodios de desorden, el jefe policial aseguró que los hechos registrados fueron menores. “Estamos controlando. Ha habido incidentes aislados, pero controlados”, dijo Monroy. La supervisión permitió actuar de inmediato ante peleas menores, consumo excesivo de alcohol o aglomeraciones que podían bloquear vías.
El general destacó que, pese al elevado número de turistas, la ciudad mantenía una atmósfera de calma. “Al momento podemos ver la tranquilidad y la seguridad de la población”, afirmó. Su evaluación incluyó los desplazamientos nocturnos y las celebraciones que se registraron tanto en la Costa Verde como en distintos puntos de Miraflores, donde los hinchas del Flamengo se concentraron en grupos numerosos.
Monroy subrayó que el trabajo de la PNP comenzó con anticipación, pues las barras no se reúnen únicamente el día del partido. Muchos seguidores llegaron con varios días de adelanto, lo que generó nuevos puntos de encuentro según el club. La labor policial consistió en anticiparse a posibles focos de conflicto y prevenir disturbios antes de que escalaran.

Gran magnitud de hinchas en Lima
El general Monroy explicó que la dimensión del operativo estuvo directamente relacionada con la cantidad de aficionados extranjeros que arribaron a Lima. “Hay que entender que el aforo permitido aprobado ha sido de 55 mil espectadores fuera de los palquistas. (...) Tenemos un aproximado de 55 mil ciudadanos brasileros en el país”, recordó.
Precisó que esta estimación se elaboró en función de las entradas adquiridas por los hinchas del exterior y del registro de ingresos por los distintos puntos fronterizos. “De acuerdo a las informaciones que hemos tenido, han sido adquiridos los tickets de ingreso de cincuenta y mil ciudadanos extranjeros”, señaló. Añadió que muchos visitantes no llegaron solo por vía aérea, sino también en bus, por rutas fluviales o por pasos terrestres.

Finalmente, indicó que también cuentan con un cálculo por equipo, dato clave para definir la distribución de efectivos. “Tenemos un entendido de que el Palmeiras es un aproximado de treinta mil y veinticinco mil el Flamengo”, dijo. Esa proporción también se reflejó en la concentración de hinchas en la capital: Miraflores fue el principal punto de encuentro de los simpatizantes del Flamengo, mientras que Barranco reunió a los seguidores del Palmeiras.



