El desarrollo de la infraestructura de transporte en Lima y Callao recibió un impulso al anunciarse el inicio de los procedimientos estatales para ejecutar las futuras líneas 3 y 4 del Metro de Lima, proyectos que tienen previsto beneficiar a más de siete millones de habitantes en la capital peruana.
Un avance esperado en la red de transporte subterráneo
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) declaró que ambas líneas serán completamente subterráneas y atravesarán trece distritos cada una, conectando zonas clave de Lima y Callao. El objetivo planteado apunta a mejorar los tiempos de desplazamiento y la integración con otros sistemas de movilidad en una ciudad que supera los diez millones de habitantes.
La Línea 3 tendrá una extensión de 34,8 kilómetros, recorrerá de Comas hasta San Juan de Miraflores y contará con 28 estaciones. Esta obra tiene previsto reducir el trayecto entre ambos puntos a menos de una hora, facilitando el tránsito para más de cinco millones de residentes. El diseño contempla enlazar los servicios actuales y futuros del metro, así como otras opciones de transporte público, para crear un flujo urbano más eficiente.

Por su parte, la Línea 4 se proyecta con 23,6 kilómetros desde el Callao hasta Santa Anita y sumará un ramal de ocho kilómetros entre Faucett y Gambetta. Esta sección contará con veinte estaciones y permitirá conectar ambos extremos de la ciudad en cuarenta y cuatro minutos. De acuerdo con proyecciones de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), más de dos millones de personas se beneficiarían directamente de esta obra.
Cronograma para el inicio y culminación de las obras
El gerente de infraestructura de la ATU, Carlos Peña, señaló a 24 Horas Noticias que el desarrollo de las líneas 3 y 4 avanzará bajo la modalidad de acuerdo “gobierno a gobierno”, permitiendo contratar un Proyecto Management Office (PMO) que supervise desde la estructuración financiera hasta la entrega final. Según indicó, se estima el inicio de obras para el año 2027, tras una fase de preparación financiera y técnica.

La previsión para la culminación de ambas líneas completa el horizonte al año 2032. En los cinco años contemplados para la ejecución, está previsto abrir tramos parciales a medida que avancen los trabajos, aunque el plan principal apunta a tener todas las estaciones habilitadas al término de ese plazo.
“La programación está diseñada para que en cinco años estén listas todas las estaciones”, detalló el representante de la ATU, subrayando el aprendizaje de experiencias previas como las demoras en la construcción de la línea 2, marcadas por problemas en la entrega de terrenos y contratiempos técnicos imprevistos.
Estrategia y desafíos para la ejecución simultánea
La ejecución simultánea de las dos líneas traerá desafíos logísticos, entre ellos posibles cierres de vías y la necesidad de gestionar afectaciones al espacio público. La ATU estableció que la puesta en marcha de la PMO desde la fase inicial permitirá optimizar recursos, cronogramas y contrataciones, incorporando las mejores prácticas internacionales de gestión de grandes proyectos de infraestructura.
Los proyectos suman una inversión total de aproximadamente diez mil millones de dólares: unos 6.900 millones para la línea 3 y 3.700 millones para la línea 4. Países como Canadá, Reino Unido, Japón, China y España han mostrado interés en colaborar, aportando conocimientos y tecnología adquiridos en experiencias de metros subterráneos en otras ciudades.
En cuanto al tramo aeroportuario, el ramal de la línea 4 contempla la conexión con el antiguo terminal del aeropuerto Jorge Chávez y la implementación de un monorriel o tren ligero para facilitar el acceso al nuevo terminal. Este componente aún se encuentra en etapa de definición y será licitado de forma independiente para acelerar su habilitación.