
El intento de ingresar sustancias ilegales a los centros penitenciarios del país continúa siendo un desafío para las autoridades. El último caso ocurrió el viernes 22 de agosto en el penal de Tumbes, donde el personal de seguridad detectó un hecho irregular durante el horario de visitas. La intervención permitió descubrir que una mujer buscaba introducir droga oculta en su calzado, con el fin de hacerla llegar a un interno de ese establecimiento.
La intervención se produjo a las 15.05 horas, cuando Avilexis Rebeca Gudiño Espinoza, ciudadana venezolana de 43 años, ingresó para visitar a su hijo recluido en el pabellón de Régimen Cerrado Especial. Según el informe oficial, el comportamiento de la visitante llamó la atención de una agente de seguridad, quien efectuó una revisión detallada. Fue entonces cuando se hallaron indicios que derivaron en una inspección más minuciosa.
La verificación reveló que en las sandalias de color beige que llevaba puestas se encontraban dos compartimentos improvisados. En el interior de cada plantilla había una bolsa de polietileno transparente que contenía una sustancia de color pardo, pulverulenta y con olor característico a pasta básica de cocaína. La intervención se documentó en un acta, mientras la mujer quedó retenida para las diligencias correspondientes.
El hallazgo reavivó las alertas dentro del penal, dado que este tipo de intentos se repite bajo diversas modalidades, pese a los controles establecidos. Autoridades penitenciarias recordaron que introducir artículos o sustancias prohibidas constituye un delito sancionado con penas de hasta 20 años de cárcel.
De acuerdo con el informe, la intervenida llegó con la intención de visitar a su hijo, Edgar Moisés Ribero Gudiño, condenado a 10 años de prisión por robo agravado. El interno permanece en un pabellón de máxima vigilancia, lo que refuerza la sospecha de que la droga tenía como destino su consumo o distribución dentro del penal.

Recordatorio de las normas
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) reiteró que el ingreso de celulares, accesorios y drogas a los establecimientos está terminantemente prohibido. La institución subrayó que quienes intentan vulnerar las normas exponen su libertad con penas severas, además de afectar la seguridad interna de los penales.
“El INPE recuerda que estos actos no solo vulneran la ley, sino que generan un riesgo para la seguridad del establecimiento. La sanción puede alcanzar hasta 20 años de privación de libertad”, indicó la entidad en un comunicado.
Líneas de emergencia
El Gobierno lanzó la Central 111 de la Policía Nacional del Perú, un servicio gratuito y confidencial disponible las 24 horas del día para denunciar extorsiones y recibir protección inmediata. Esta línea está interconectada con la Central de Emergencias 105, y permitirá a los ciudadanos aportar pruebas como audios y videos.
También tienes las opciones de llamar a los siguientes números:
- Línea 1818: Teléfono de emergencia para reportar extorsiones.
- Celular 942841978: Contacto directo para denuncias de este tipo.
- Comisarías: Puntos de denuncia en cada distrito.
- Departamentos de Investigación Criminal (Depincri): Unidades especializadas en delitos como la extorsión.
Otros números de emergencia
- Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú: 116
- Centro de Emergencia Mujer: 100
- SAMU (Servicio de Atención Móvil de Urgencia): 106
- Hospital Nacional de Emergencias: 113.