
A partir del 25 de agosto, el Ministerio de la Producción (Produce) confirmó el reinicio de la pesca del calamar gigante o pota (Dosidicus gigas) en el litoral peruano, respaldado por las recomendaciones del Instituto del Mar del Perú (Imarpe). El informe científico determinó que el recurso se encuentra en buena condición biológica y con un mayor peso promedio, lo que permitió ampliar la cuota establecida.
La nueva cuota anual pasó de 421 mil a 504 mil toneladas, lo que deja 82 mil aún disponibles para lo que resta del año. El proceso será gradual y estará acompañado de medidas de control para garantizar la sostenibilidad del recurso y la transparencia en su aprovechamiento.
Cronograma de la primera etapa
La primera fase se llevará a cabo entre el 25 de agosto y el 31 de octubre, con un límite de 39.594 toneladas, equivalente al 48% de la cuota habilitada. El ingreso de embarcaciones será progresivo:
- Del 25 de agosto al 31 de octubre podrán salir al mar las naves artesanales con bodegas de hasta 20 m³.
- Desde el 1 de septiembre hasta el 31 de octubre, se sumarán las que participaron y cumplieron con el plan de trabajo de la operación científica.
- A partir del 9 de septiembre, hasta el 31 de octubre, ingresarán las embarcaciones de mayor capacidad, hasta 32,6 m³.

Segunda etapa de extracción
La segunda fase se desarrollará del 1 de noviembre al 31 de diciembre y tendrá un límite de 42.432 toneladas, que representan el 52% restante de la cuota. En este tramo también se aplicará un ingreso progresivo:
- Del 1 de noviembre al 31 de diciembre podrán operar las naves con bodegas de hasta 20 m³.
- Desde el 16 de noviembre hasta el 31 de diciembre se permitirá la participación de embarcaciones con bodegas superiores a 20 m³ y hasta 32,6 m³.
Medidas de control y transparencia
El proceso contará con estrictas medidas de fiscalización. Entre ellas figuran el uso obligatorio de un aplicativo digital para registrar los desembarques, la capacitación de pescadores, el registro de vehículos isotérmicos y la obligación de las plantas procesadoras de reportar la recepción del recurso en un plazo máximo de 48 horas.
Además, se aplicarán topes diferenciados de captura por viaje para las embarcaciones con el Sistema de Seguimiento Satelital (SISESAT), que podrán acceder a mayores volúmenes de pesca.

El viceministro de Pesca y Acuicultura, Jesús Barrientos, destacó que la estrategia busca asegurar un equilibrio entre la explotación económica y la sostenibilidad de la pota. Señaló que “este proceso se realiza con total transparencia y bajo reglas claras que fortalecen la trazabilidad y la formalización. Con estas medidas, garantizamos que cada tonelada extraída esté debidamente registrada y supervisada, evitando la sobreexplotación y asegurando la equidad entre las distintas flotas artesanales”.
La industria de la pota en Perú
La industria de la pota en Perú constituye uno de los pilares del sector pesquero nacional, solo superada por la anchoveta. Esta pesquería, impulsada íntegramente por embarcaciones artesanales, representa una fuente crucial de empleo y generación de dólares. En la actualidad, el país ocupa una posición destacada como proveedor global de pota cruda congelada, superando incluso a China en volumen de envíos.
El desembarque anual promedio en los últimos años ronda las 438 mil toneladas, lo que evidencia un crecimiento notable del sector y también lo sitúa como la segunda industria pesquera en términos de volumen. Este recurso no solo abastece al mercado internacional, sino que además integra la canasta familiar peruana, por su alto contenido de nutrientes como vitaminas y minerales.