
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) anunció que la expremier Betssy Chávez suspendió la huelga de hambre seca que mantenía en el penal Anexo Mujeres de Chorrillos, a pocas horas de haber divulgado una carta testamentaria donde manifestó su voluntad de no recibir atención médica, dar instrucciones en caso de muerte y denunciar presuntos abusos, maltratos y obstáculos a su defensa dentro del centro penitenciario.
A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, la institución aseguró que la interna decidió ingerir alimentos y que su estado de salud es estable, sin referirse a las graves acusaciones hechas por la exfuncionaria.
“La interna levantó su huelga de hambre absoluta. Asimismo, aproximadamente a las 11:30 de la mañana decidió ingerir alimentos”, precisa el pronunciamiento, el cual también menciona que fue llevada al tópico para la evaluación física, “tal como lo establecen los protocolos de seguridad para casos de traslado, manifestando que no asistiría a la diligencia judicial programada para ese día”.
Incluso, aseguraron que la exministra realizó sus actividades con normalidad, permaneciendo en el patio del pabellón con sus compañeras y que recibió la visita de su abogado, durante la mañana y por la parte en la Sala de Abogados.

Por último, destacaron que “el INPE seguirá actuando conforme a los procedimientos regulares en el cuidado de su salud, como parte de los derechos fundamentales de la población penitenciaria”. Ello, sin referirse a las fuertes denuncias formuladas por la exfuncionaria contra el personal de la institución.
¿Qué dijo Betssy Chávez?
En su carta, Chávez describió de “humanamente imposible” continuar resistiendo a lo que describe como “abusos y maltratos” en el establecimiento penitenciario, los cuales, según indica, “responden directamente” a la presidenta Dina Boluarte.
Incluso, mencionó que las autoridades penitenciarias buscan impedir que pueda ejercer una defensa adecuada en el proceso judicial que enfrenta por su presunta participación en el intento de golpe de Estado de Pedro Castillo del 7 de diciembre de 2022.
“La consigna es evitar que yo me defienda en juicio oral y lo que se busca es que yo asista solo como un ornamento, ya que me envían dopada a las diligencias judiciales con fluoxetina y/o alprazolam”, afirmó en su escrito.

Asimismo, denunció que sufre “acoso, maltrato y tortura” de manera cotidiana, lo que incluye impedimentos para ir al baño, acceder a atención médica adecuada y amenazas constantes. “Me hacen reglaje constante, amenazas de muerte, no permitiéndome reunir con mi defensa técnica”, añadió en la carta.
El cambio de posición fue sorpresivo, dado que al anunciar la fuerte medida, incluso había manifestado su negativa a la reanimación, tener una videollamada con sus padres y que sus restos sean entregados a su abogado en la morgue de Lima y que sea él el encargado de llevarlos a Tacna, donde pidió ser cremada.