
La lucha libre mexicana volvió a enfrentar un momento de enorme preocupación luego del aparatoso accidente que sufrió el luchador Bendito durante una función realizada en Reynosa, Tamaulipas. El percance, captado en video por asistentes al evento, ha circulado ampliamente en redes sociales y generó consternación entre aficionados y compañeros del gremio.
El incidente ocurrió durante una de las luchas estelares de la velada, cuando el enmascarado intentó ejecutar un arriesgado lance hacia el exterior apoyándose en la tercera cuerda. Sin embargo, un error en el cálculo provocó que el movimiento saliera completamente de control.

En la grabación se observa cómo Bendito se impulsa de espaldas y rebasa por completo a los dos rivales que debían recibirlo, quienes no lograron interceptarlo a tiempo. El resultado fue un impacto directo de cabeza contra el suelo, ante la mirada atónita del público.
La caída dejó al luchador inmóvil e inconsciente por varios segundos mientras el referí solicitaba asistencia médica urgente. Aunque los otros participantes continuaron con el combate para no detener la programación, la atención de todos se centró en la gravedad del golpe sufrido por Bendito, cuya máscara quedó visiblemente dañada tras el impacto.

Paramédicos trasladaron al gladiador a un hospital cercano, donde fue intervenido quirúrgicamente debido a la severidad de las lesiones. Más tarde, el propio luchador compartió en redes sociales un mensaje sobre su diagnóstico: “Me safé el tobillo, tengo un ligamento roto y una fractura en el peroné”, escribió, confirmando la complejidad de las secuelas y la posibilidad de que este accidente marque un punto crítico en su trayectoria profesional.
Ante la magnitud del caso, diversos luchadores y promotores han manifestado su solidaridad. A través de distintas plataformas comenzaron a organizar colectas y subastas de artículos para apoyar económicamente a Bendito, quien enfrenta gastos hospitalarios elevados debido al procedimiento de emergencia al que fue sometido.

El gremio luchístico ha reiterado una vez más el riesgo constante al que se exponen quienes suben al ring, recordando que detrás del espectáculo existe un alto nivel de peligro físico. Por ahora, la prioridad es la recuperación del enmascarado y el seguimiento médico que determinará si podrá regresar a los cuadriláteros en el futuro.


