
Tras la inconformidad social y denuncias ciudadanas, autoridades federales y estatales lograron detener los trabajos relacionados con la instalación de un Cristo gigante en la Sierra de Tepotzotlán en 2018, una zona ambientalmente protegida y catalogada como Área Natural Protegida (ANP).
La suspensión formó parte de un esfuerzo más amplio para frenar el deterioro ecológico en la región y fortalecer un plan metropolitano que prioriza la conservación de espacios verdes, incluido el Parque Ecológico Xochitla, uno de los pulmones más relevantes del norte del Estado de México.
El proyecto religioso, impulsado por el exalcalde Ángel Zuppa y su familia, implicaba remoción de vegetación, apertura de caminos y modificación del relieve, actividades que generaron daños ambientales detectados por inspecciones iniciales.

Ante ello, autoridades ambientales activaron medidas de protección y clausura el 22 de septiembre de 2018, en la Sierra de Tepotzotlán por el daño ambiental provocado por el proyecto ‘Sendero Señor del Nicho’ y evitar un impacto mayor en la biodiversidad de la sierra, donde habitan especies de flora y fauna consideradas de importancia ecológica.
Colectivos ambientales de Tepotzotlán celebraron el avance, señalando que la defensa de la sierra no puede desligarse de otros espacios igualmente vulnerables, como Xochitla, que hoy se encuentra en suspensión administrativa y en riesgo por la presión inmobiliaria e industrial de la zona.
Dos proyectos dentro del programa de Ordenación

En este contexto, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) confirmó que el rescate del Parque Ecológico Xochitla y la “Preservación del Parque Estatal Sierra de Tepotzotlán”, se integraron a los proyectos estratégicos del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México, el cual se encuentra en proceso de actualización después de más de 30 años sin modificaciones.
Aldo Lima, vocero del movimiento “Xochitla Vive”, señaló que la intervención federal representa una oportunidad histórica para crear una ruta de reactivación y protección ambiental integral, particularmente relevante ante la creciente urbanización y la expansión de naves industriales que presionan la región.
“Lo ocurrido en la Sierra de Tepotzotlán es un recordatorio de lo frágil que es nuestro entorno natural y de la urgencia de protegerlo. La defensa de Xochitla no es un caso aislado: es parte de un corredor ambiental que necesitamos mantener vivo para las futuras generaciones”, enfatizó.

Como parte de las acciones inmediatas, se prevé la instalación de mesas de trabajo con especialistas en ordenamiento territorial, instituciones académicas y autoridades municipales para definir un plan técnico y jurídico que permita rescatar y reactivar el parque, garantizando sus servicios ambientales, educativos y recreativos.
La Universidad Mexiquense del Bicentenario (UMB) sede Tepotzotlán, fue escenario reciente de un encuentro donde se discutieron temas como la Agenda Metropolitana, los componentes estratégicos de la región y el impacto ecológico del desarrollo urbano.
Durante el taller, se insistió en que la protección de Xochitla y de la Sierra de Tepotzotlán debe verse como una política de Estado y no solo como un reclamo social.
El colectivo “Xochitla Vive” convocó a la ciudadanía a unirse a las actividades programadas para el 14 de diciembre a las 09:00 horas, con motivo del primer aniversario de movilización, subrayando que la defensa del medio ambiente es una tarea permanente.

