
Una explosión registrada al interior del Centro Integral de Justicia Regional de Puerto Vallarta, Jalisco, dejó como saldo dos internos muertos y varios más lesionados, lo que generó un amplio despliegue de fuerzas de seguridad y cuerpos de emergencia durante la tarde de este viernes 28 de noviembre.
Luego de que se reportara el fuerte estallido dentro del penal, elementos de seguridad locales, así como efectivos de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y la Guardia Nacional (GN) arribaron de inmediato al lugar para resguardar el perímetro y apoyar en las labores de emergencia, ante el riesgo de una situación mayor.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, la explosión se originó en el taller de reciclaje, un espacio donde diariamente los internos realizan labores de separación de plásticos como parte de sus actividades productivas. Tras el estallido, se generó un incendio que afectó aproximadamente 160 metros cuadrados del área, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de seguridad del centro penitenciario.
Personal del penal solicitó apoyo de la brigada interna de Protección Civil, que inició las maniobras de control del fuego, mientras que de manera simultánea se procedió a la evacuación urgente de los internos que se encontraban en el ala afectada. Sin embargo, fue durante estas labores cuando se percataron de que dos reclusos no habían logrado salir del taller a tiempo.
Una vez controladas las llamas, los brigadistas ingresaron al área siniestrada y localizaron sin vida a los dos internos, quienes presentaban lesiones severas derivadas de la explosión y el incendio. Tras este hallazgo, se dio aviso inmediato a peritos forenses y a los familiares de las víctimas, para realizar las diligencias correspondientes.

Las autoridades informaron además que varios internos resultaron con heridas leves, principalmente por quemaduras superficiales e inhalación de humo, aunque ninguno requirió traslado a hospitales, pues fueron atendidos en el propio centro penitenciario por personal médico.
En tanto, el perímetro del penal fue completamente resguardado por fuerzas federales y estatales, con el objetivo de garantizar la seguridad, evitar conatos de disturbios y facilitar las labores de investigación. La presencia de elementos de la Defensa, Marina y Guardia Nacional se mantuvo durante varias horas posteriores al siniestro.
Hasta la noche del 28 de noviembre, las autoridades no habían dado a conocer las causas que originaron la explosión, por lo que se informó que se abrirá una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades. Peritos especializados ya trabajan en el análisis de la zona afectada para determinar si el estallido se debió a una falla en el manejo de materiales, acumulación de gases, negligencia o algún otro factor.
El incidente generó preocupación entre familiares de internos, quienes acudieron a las inmediaciones del penal en busca de información. Las autoridades reiteraron que la situación se encuentra bajo control, aunque reconocieron la gravedad del hecho al tratarse de una tragedia dentro de un espacio de reclusión.


