
El pasado jueves se dio a conocer que el ahora ex fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, había presentado su renuncia.
Ante esto, periodistas y analistas políticos han señalado que no fue una decisión de él la de dejar la Fiscalía, sino que, más bien, fue una acción ordenada desde Palacio Nacional.
Uno de los analistas que habló sobre el tema en su columna de este viernes, fue Raymundo Riva Palacio. El periodista dice, en su texto titulado La batalla de Gertz, que la salida del exfiscal no solo era un golpe para él, sino también era un golpe indirecto para el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien lo llevó a ese cargo, “y su entorno envuelto en sospechas criminales”.
Esto, explica, porque perderá el control de la Fiscalía en momentos delicados, y quedará en manos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), quien tiene gran incidencia sobre Ernestina Godoy, quien quedó al frente de la institución autónoma de manera temporal.
Por su parte, también en su columna de este viernes, el periodista Salvador Camarena dijo que Gertz Manero fue “humillado” el jueves pasado, por el movimiento político al que desde la Fiscalía entregó algunos de sus servicios más polémicos.

Expuso que Gertz Manero fue casi todo, y el casi, está la raíz de su caída.
Señaló que en 2018 su roestro fue una de las demostraciones de que AMLO no sería un presidente más, pues al nombrarlo como Fiscal General, AMLO lanzó la advertencia de que la justicia sería un arma política de temer.
En su texto, Camarena dice que Gertz Manero fue casi todo, menos presidente de México, ni, su pecado mayor, morenista, pues en el nuevo régimen no cabe la independencia. “Su agenda ya no podía ser discrecional: hay muchos trapos sucios, mucho olor a huachicol, y Gertz iba a cobrar muy cara cada ida a la tintorería”.
“Cayó el fiscal, y la ironía es que pronto, la sociedad y el propio gobierno, ni qué decirde la presidenta, podrían descubrir que en una administración vale más un equilibrio a partir de egos enormes, así terminen en pugnas acérrimas como la de Scherer-Gertz, que un equipo de gente sin voluntad propia. Gertz Manero de embajador. Sí, un destierro para quien tantos pecados les sabe”, concluye la columna.
El periodista Sergio Sarmento aseguró en su columna en el medio Reforma, titulada Renuncia Forzada, que la renuncia de Gertz Manero fue forzada y desaseada, señalando que así lo sugería el “circo” político que montó el jueves cuando se citó a una sesión extraordinaria del pleno del Senado en la que se mantuvo a los senadores esperando por horas y perdiendo el tiempo en espera de una carta que no llegaba, y que, cuando arribó, solamente tenía tres párrafos.

Además, recordó que ni Sheinbaum ni nadie más han señalado las “causas graves que establezca la ley” por las que se amenazó que sería destituido de no presentar su renuncia.
“A mí Gertz Manero me había dicho: nunca renunciaré ni me iré antes.Pero algo sucedió, aún no sé quélo provocó, que la Presidenta de la República decidió que era el tiempo”, señaló López-Dóriga en su columna, en el medio Milenio.


