
Sin duda la cerveza es una de las bebidas favoritas de los mexicanos y de la población en general, en diferentes partes del mundo.
Sin embargo, diversos especialistas continuan realizando advertencias sobre el impacto negativo que puede llegar a tener en la salud.
Y es que es bien sabido que su consumo puede incrementar el riesgo de sufrir alcoholismo, hígado graso, cirrosis y otros problemas de salud, pero pocas personas saben sobre su impacto en el sistema neurológico.
Sobre esto advierte Richard Restak, neurólogo estadounidense especializado en la salud de la neuronas, quien en su último libro realizó una advertencia sobre el incremento en el riesgo de sufrir problemas neurologicos cuando se consume alcohol después de cierta edad, especialmente la cerveza por ser una de las bebidas de mayor popularidad.

Esta es la edad a la que debes dejar de tomar cerveza y alcohol en general para prevenir daños neurológicos
Como bien advirtió el especialista, el papel del alcohol en la salud cerebral de las personas mayores ha sido objeto de creciente atención en la comunidad médica.
En este sentido, el neurólogo advirtió de manera reciente sobre los riesgos que implica el consumo de bebidas alcohólicas, como la cerveza, en quienes superan los sesenta y cinco años.
En su más reciente libro, Restak sostiene que el daño que el alcohol produce en las neuronas se vuelve especialmente relevante a partir de esa edad, cuando el organismo comienza a experimentar una pérdida natural de células nerviosas.
La cerveza, presente en innumerables reuniones sociales y considerada por muchos como un símbolo de relajación y disfrute, es también una fuente de alcohol cuyos efectos sobre el organismo se intensifican con el paso del tiempo.
Restak explicó que, aunque el consumo de esta bebida esté ampliamente normalizado, no se deben subestimar sus consecuencias para la salud cerebral en la vejez pues según el especialista, el alcohol actúa como una neurotoxina, aunque de baja potencia, capaz de dañar las células nerviosas.

El propio Restak afirma: “El alcohol es una neurotoxina muy débil pero aún así daña las células nerviosas”.
En este sentido, Restak subraya que, aunque la pérdida neuronal a lo largo de la vida es limitada (alrededor de un dos a cuatro por ciento, según algunas investigaciones), resulta esencial proteger el cerebro para mantenerlo activo y saludable.
Para ello, el neurólogo recomienda una medida tajante: “Si tiene 65 años o más, le recomiendo encarecidamente que se abstenga total y permanentemente del alcohol”.
La advertencia no es vano, pues diversos estudios han vinculado el consumo prolongado de alcohol con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, lo que refuerza la preocupación por sus efectos en la población de mayor edad.
Además, el alcohol se asocia con un aumento en el riesgo de caídas, un factor especialmente peligroso en personas mayores, ya que puede derivar en lesiones graves o incluso en la muerte.

La advertencia de Restak invita a reconsiderar el lugar que ocupa el alcohol en la vida cotidiana de quienes han superado los sesenta y cinco años, poniendo el foco en la importancia de preservar la salud cerebral y reducir los riesgos asociados a su consumo.


