
De acuerdo con la legislación vigente en Florida, la presencia y el consumo de bebidas alcohólicas dentro de un vehículo están regulados con normas estrictas que afectan tanto a conductores como a pasajeros, según reporta el Miami Herald. La ley prohíbe expresamente que se tengan envases abiertos de alcohol o que se ingiera cualquier bebida alcohólica mientras se circula, independientemente de si quien bebe es el conductor o un acompañante. De este modo, las autoridades refuerzan el control sobre prácticas consideradas riesgosas para la seguridad vial y la integridad pública.
El simple hecho de transportar una botella abierta en el habitáculo de un vehículo puede derivar en sanciones, incluso cuando el conductor no haya consumido, como detalla el Miami Herald. La única excepción está en los envases completamente sellados, cuyo traslado por vías públicas no constituye infracción alguna. Este factor resulta importante para los consumidores responsables que desean evitar problemas legales al retornar de una compra habitual en supermercados o licorerías.
La normativa también especifica diferencias de acuerdo a si el vehículo se encuentra en movimiento o está estacionado. Si se detecta un recipiente abierto en una vía pública, aunque el automóvil permanezca detenido, igualmente puede constituir una violación a la legislación de Florida. En contraste, si el vehículo se halla aparcado dentro de un terreno privado, no existe prohibición expresa para consumir alcohol dentro del automóvil, una circunstancia reconocida por el propio texto legal y reportada por el Miami Herald.

Excepciones a la norma: vehículos comerciales y casas rodantes
No todas las situaciones siguen el mismo criterio. La ley de Florida admite excepciones para el consumo de bebidas alcohólicas al interior de ciertos vehículos comerciales. Los pasajeros de autobuses y taxis pueden consumir alcohol en función de las políticas de cada compañía, una práctica permitida bajo la regulación estatal. Además, las casas rodantes con más de 6.4 metros (21 pies) de longitud considerados vehículos autónomos también tienen permitido el consumo en su interior, siempre que no se vulnere ninguna otra norma.
El caso de los servicios de transporte por aplicación, como Uber y Lyft, representa un matiz importante. La ausencia de una licencia comercial equiparable a la de taxi impide legalmente que sus pasajeros beban alcohol durante el trayecto; si se detecta el consumo, la ley considera esto como una infracción tanto para el ocupante como para el conductor, según advierte el Miami Herald.

Sanciones y penalizaciones según lugar, cargo y reincidencia
El incumplimiento de la ley de envases abiertos acarrea multas y, en algunos casos, penas de arresto. En Florida, ser sorprendido como conductor con un envase abierto se penaliza como infracción no penal. La multa puede llegar a 90 dólares por la primera infracción. Para los pasajeros, la sanción corresponde a 60 dólares en el primer caso.
Las ordenanzas locales pueden elevar la gravedad de las sanciones. Un ejemplo es el condado de Miami-Dade, donde la primera infracción puede suponer entre 25 y 200 dólares de multa, hasta 10 días de cárcel, o ambas penas, según datos aportados por el Miami Herald. Las reincidencias aumentan los montos, y una tercera violación puede derivar en un arresto de hasta 30 días y una multa máxima de 500 dólares.

Transporte autorizado de envases abiertos: reglas para evitar sanciones
Aunque la regulación es estricta, existen alternativas legales para quienes necesiten transportar un envase abierto después de una comida o evento. La ley autoriza que las bebidas alcohólicas con sello roto se trasladen siempre y cuando permanezcan en compartimentos cerrados e inaccesibles para los ocupantes. El maletero y la guantera con llave son considerados espacios válidos, lo que permite a los conductores cumplir sus actividades cotidianas sin infringir la normativa.
Desde la perspectiva legal, la intención detrás de estas restricciones es evitar el riesgo de que tanto conductores como pasajeros se vean implicados en situaciones de abuso del alcohol en vía pública. Las sanciones buscan también desincentivar prácticas peligrosas o desordenadas que puedan amenazar la seguridad vial y la convivencia social en el estado de Florida, tal como recoge el Miami Herald.