El agotamiento de combatir las llamas en León 11 días seguidos con medios insuficientes y focos descontrolados: “Nunca hemos visto algo así”

Un bombero forestal cuenta a ‘Infobae’ cómo han sido estos últimos días en los que el fuego ha arrasado miles de hectáreas en Castilla y León. Reclama mejoras laborales y asegura que la Junta debe hacer una mejor gestión del monte

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Bomberos forestales antes las llamas
Bomberos forestales antes las llamas de un incendio forestal. (EFE/ Sxenick)

Manuel ha intervenido en tantos incendios durante las últimas tres semanas en la provincia de León que no puede recordar todos los puntos en los que ha actuado junto a su cuadrilla forestal terrestre. Lo que no va a olvidar es la virulencia de las llamas, que han obligado a evacuar decenas de pueblos y ya han arrasado en Castilla y León cerca de 166.000 hectáreas, más de 107.000 de ellas en la provincia leonesa, según datos del Sistema Europeo de Información Sobre Incendios Forestales (EFFIS) de Copernicus. En sus más de 10 años como profesional en la lucha contra los incendios, describe la magnitud de los incendios como algo inédito en la zona.

“Esto no se parece a ningún incendio de los que hemos estado actuando en los últimos años en la provincia de León, ni siquiera a los del verano de 2022, que también fue muy duro”, cuenta a Infobae España Manuel, que prefiere no desvelar su verdadero nombre por temor a represalias “por parte de la Junta de Castilla y León” que preside el popular Alfonso Fernández Mañueco, ya que, según sostiene, existe presión para evitar críticas públicas a la gestión del operativo, a la que califica de “nefasta” y “desastrosa”. Manuel trabaja para una empresa privada, como ocurre con el 40% de los bomberos forestales en esta región, mientras que el 20% depende directamente del Gobierno autonómico y el 40% restante está contratado por la empresa pública Tragsa.

En varias ocasiones, añade, su equipo se ha visto obligado a combatir grandes incendios sin disponer de camiones, recurriendo únicamente a mochilas extintoras y batefuegos, una herramienta de mango metálico al que se le acopla una pala, lo que “resulta insuficiente para defender los pueblos”.

Imagen del incendio en Igüeña,
Imagen del incendio en Igüeña, León. (Cedida a Infobae)

A las críticas al Ejecutivo de Mañueco por parte de bomberos y sindicatos por la “falta de coordinación y planificación” en la gestión del operativo de prevención y extinción de incendios, además de “la escasez de medios y la privatización del sector”, se suman las de la población, que han manifestado su malestar por la falta de información y la ausencia de apoyo ante la pérdida de propiedades y cultivos.

Desde que comenzaron los primeros incendios el pasado 8 de agosto en Castilla y León, centenares de personas han sido desalojadas en más de una veintena de pueblos de León y Zamora por la proximidad de las llamas y el humo, muchas de las cuales han visto destruidas sus viviendas sin posibilidad de intervenir. “Y eso es lo peor, ver cómo la gente pierde su casa, por lo que tanto ha luchado durante toda una vida”, asegura Manuel. Además, en esta región los fuegos también se han cobrado la vida de un bombero y dos voluntarios que trataban de combatir las llamas.

El hecho de no poder contener el avance de las llamas, pese a los intensos esfuerzos realizados en largas jornadas de trabajo “abriendo cortafuegos y líneas de defensa”, como les ha ocurrido en varios fuegos, han dejado a muchos equipos exhaustos “y en riesgo, por la escasez de efectivos”.

“En Lucillo, por ejemplo, estuvimos trece horas seguidas trabajando para que el fuego no pasara a otro lado y, cuando nos marchábamos, vimos cómo se había extendido por la otra vera y se nos había fastidiado todo el trabajo. Sientes mucha impotencia, son horas interminables. Lo hemos pasado muy muy mal”, relata al otro lado del teléfono. El incendio en ese municipio de León, que arrasó dos hectáreas de matorral y arbolado, se originó presuntamente cuando un hombre de 58 años lanzó una bengala durante una verbena, hechos por los que ha sido detenido.

Los reyes visitaron el 27
Los reyes visitaron el 27 de agosto el mirador de Orellán, en León, donde han contemplado los daños ocasionados por el fuego en el Parque de Las Médulas, junto al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. (EFE/ Ana F. Barredo)

El “abandono del monte” es el principal problema

Este mes de agosto Manuel ha llegado a trabajar durante 11 días sin descanso en jornadas extenuantes de más de 15 horas, sobre todo al inicio, con los primeros incendios forestales. Si bien el avance de las llamas se ha visto favorecido por las altas temperaturas, la fuerza del viento y los bajos niveles de humedad, sostiene que el principal factor ha sido “la falta de mantenimiento y gestión de los montes” por parte de las autoridades, pues la acumulación de vegetación seca y sin limpiar ha facilitado que el fuego se propague con mayor intensidad y rapidez.

Considera que las pocas brigadas que desempeñan labores durante la mayor parte del año -10 u 11 meses- “deberían enfocarse en realizar trabajos como la creación de fajas y cortafuegos, en lugar de tareas rutinarias como la poda”. También cree que mejorar las infraestructuras en los montes para facilitar el acceso contribuiría a una intervención más rápida y eficaz en caso de incendio porque, aunque la limpieza del monte no sea completa, “contar con vías accesibles permitiría llegar antes a los focos y contenerlos de manera más efectiva”.

“No aprendemos de los errores pasados”

A pesar de la gravedad de los incendios recientes, Manuel no cree que la experiencia vaya a servir para propiciar cambios relevantes. “Ahora la atención de los medios de comunicación está aquí, pero cuando pasen un par de meses nadie se acordará de lo que ha pasado ni del sufrimiento que todo esto ha causado a tanta gente”, critica. De hecho, recuerda que tras los incendios en la Sierra de la Culebra (Zamora) en 2022 la situación fue similar: hubo impacto en los medios y numerosas promesas por parte del Gobierno autonómico, “pero quienes realmente sufrieron pérdidas y se les quemó la casa no recibieron suficientes ayudas”.

Es más, algunas zonas de esta sierra han vuelto a arder en las últimas semanas, reavivando así la pesadilla que muchos vecinos vivieron hace tres años, cuando fallecieron cuatro personas.

Drones de la Guardia Civil contra los incendios (Guardia Civil)

Castilla y León ha sido la región más castigada por los recientes incendios forestales, pero también han registrado graves daños por el fuego Galicia, Extremadura y Asturias, principalmente. La superficie total arrasada en España supera ya las 411.000 hectáreas, lo que sitúa a 2025 como el año con mayor extensión quemada en lo que va de siglo.