Un restaurante termina con la moda de dividir la cuenta para grupos: “A menudo presenciábamos interminables discusiones”

Cansados de las discusiones entre comensales, el restaurante ha decido prohibir las cuentas individuales en su establecimiento. Esto ha causado controversia

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Ya son muchos los restaurantes
Ya son muchos los restaurantes que, debido a problemas de organización y logística, prohíben las cuentas individuales (Adobe Stock)

Se trata de una actitud muy habitual. Ir a un restaurante con amigos o familia y, a la hora de pagar, dividir la cuenta en función de lo que haya consumido cada uno. Por un lado, resulta mucho más cómodo para los comensales, por otro, los restaurantes deben llevar la cuenta de lo que se paga y no se paga, con una mayor rigurosidad. Si bien es cierto que esta forma de pago puede ser mucho más resolutiva para los clientes, los restaurantes ven disminuida la optimización de su tiempo. Asimismo, en más de una ocasión, se han encontrado con cenas que no terminan de pagarse al completo. En consecuencia, muchos son los establecimientos que han decidido prohibir las cuentas individuales. De esta manera, evitan los posibles riesgos que puedan derivarse. Este es el caso de un restaurante italiano en Alemania que, cansado de tener que controlar constantemente a sus comensales, ha optado por no ofrecer la opción de pagar individualmente.

Una medida que ha suscitado controversia

Esta medida: la prohibición de los pagos individuales, ha suscitado controversia entre algunos comensales. Según informa el medio digital francés Midi Libre, fue Esslingen, cerca de Stuttgart, donde un establecimiento de comida italiana - L’Accanto - puso fin al pago particular. De ahora en adelante, las grandes cenas con numerosos comensales, deberían ser pagadas al completo y a través de una única transacción económica. Ya sea en efectivo o con tarjeta, un único comensal debería abonar el importe del almuerzo o cena. Así, el restaurante, quería evitarse todos los problemas que, durante mucho tiempo, había tenido que enfrentar debido a esta problemática.

Restaurante Noble, del grupo Empieza
Restaurante Noble, del grupo Empieza el Baile (Instagram / @restaurantenoble)

“A menudo presenciábamos interminables discusiones sobre quién bebía más vino o comía más”, explicaron los dueños del restaurante.

En este sentido, algunos comensales les hacían malgastar un valioso tiempo que debían dedicar a otras cosas. Incluso llegó a perjudicar a la atención de otras mesas, disminuyendo la calidad del trato y el servicio. La decisión del restaurante, ante la reincidencia de estos casos, fue optar por la prohibición del pago individual.

“Cuando dos mesas grandes quieren pagar por separado, se consume mucha energía y es estresante para todos“, añadieron.

Un hombre paga la cuenta
Un hombre paga la cuenta en un restaurante (Montaje Infobae con imágenes de @xavi_abat y Canva)

Sin embargo, la iniciativa no ha sido recibida de manera unánime. Mientras una parte de los clientes comprende la intención práctica de la medida, en redes sociales varios usuarios la han criticado duramente. Los detractores argumentan que esta práctica limita la libertad del consumidor y puede resultar incómoda en situaciones cotidianas, como cuando un grupo de amigos o compañeros de trabajo desea dividir el gasto de forma equitativa o pagar únicamente por lo que consumió. Para algunas personas, la obligación de presentar una única factura transmite una sensación de rigidez que contradice la flexibilidad que muchos esperan al salir a comer fuera. En consecuencia, no dudaron en calificar la política de “arrogante” y en recordar con insistencia la máxima de que “el cliente manda”, subrayando que, si bien los restaurantes buscan eficiencia, no deben hacerlo a costa de la experiencia del comensal, que en última instancia es quien sostiene el negocio con su preferencia y fidelidad.