Detienen a un posible asesino en serie con motivaciones homófobas tras aparecer cuatro cadáveres en el río Sena

Entre el 26 de julio y el 11 de agosto fueron hallados los cuatro cuerpos en un radio muy pequeño de la localidad de Choisy-le-Roy, muy cerca de París

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El río Sena (Europa Press)
El río Sena (Europa Press)

Choisy-le-Roy, una localidad a orillas del Sena en la periferia suroriental de París, se ha convertido en este último mes en protagonista de la crónica de sucesos en el que puede ser uno de los crímenes más inquietantes de los últimos años en Francia. Entre el 26 de julio y el 11 de agosto fueron hallados cuatro cadáveres en el río, todos en un radio muy próximo.

Un suceso muy inusual que rápidamente encendió las alertas de la posibilidad de que se tratara de un asesino en serie. Este 24 de agosto la investigación llevó a la detención de un joven migrante en situación irregular, que fue imputado por “asesinatos en concurso”, una figura penal poco frecuente en la justicia francesa que hace referencia a crímenes múltiples cometidos en serie, según han informado el periódico Le Monde.

El sospechoso, cuya identidad aún genera dudas, se presenta como Ahmed, argelino de 24 años nacido en Orán, aunque los investigadores hallaron documentos que apuntan a que se trata de Monji H., ciudadano tunecino, según confirmó un conocido suyo.

Su abogado, Antoine Ory, ha asegurado que su cliente “ha ejercido su derecho al silencio durante el interrogatorio y ante el juez de instrucción”, en línea con lo informado también por la agencia Reuters. Ory insiste en que no puede dar detalles por motivos legales, aunque confirmó que el joven se encuentra en prisión preventiva mientras avanza la investigación.

¿Un crimen homófobo?

Los cuerpos fueron descubiertos en apenas 16 días en la misma zona del río, junto a un paraje frecuentado por personas sin hogar y conocido asimismo como lugar de encuentros homosexuales. Dos de las víctimas eran migrantes precarios que convivían en ocasiones con el sospechoso en un local abandonado utilizado como refugio. Otra de las víctimas era un francés de 48 años residente en Créteil, cuya desaparición fue denunciada el 11 de agosto. El cuarto fallecido, un argelino de 21 años, vivía cerca de la zona.

La Policía ha confirmado que algunos de los cadáveres fueron hallados parcialmente desnudados, lo que alimenta la hipótesis de un móvil sexual o homófobo. De hecho, el cuerpo del hombre francés presentaba signos de estrangulación y rastros de ADN del sospechoso en su ropa, en la zona del pubis y los muslos, lo que hace pensar a los investigadores en un posible contacto sexual antes del crimen.

Pese a estos indicios, la Fiscalía de Créteil no ha incluido por ahora la circunstancia agravante de crimen homófobo. “Un móvil sexual no puede excluirse en este momento”, ha explicado una fuente próxima al caso citada por Le Monde.

Los primeros asesinados eran conocidos

Lo que desconcierta a los investigadores es el hecho de que las dos primeras víctimas fuesen precisamente compañeros del sospechoso, con quienes compartía techo en su improvisado refugio junto al Sena. El primero en desaparecer fue Abdellah M., argelino de 21 años, el 26 de julio. Días más tarde, el 31 de julio, se perdió la pista de Amir B., tunecino de 26 años, que también frecuentaba el mismo squat.

Su muerte abre interrogantes: ¿por qué comenzar matando a dos allegados para luego pasar a desconocidos? ¿Pudo tratarse en un primer momento de crímenes por motivos personales o económicos, antes de desatar una espiral violenta? Los investigadores consideran plausible que el joven, en un estado de creciente inestabilidad psicológica, haya evolucionado hacia un patrón más compulsivo.

Tenía objetos de los fallecidos

Los vínculos materiales entre el sospechoso y las víctimas son contundentes. Además de los rastros genéticos, el joven fue sorprendido en posesión de tarjetas bancarias, teléfonos y SIMs de tres de los fallecidos. De hecho, llegó a utilizar la tarjeta de Amir B. en una carnicería el 1 de agosto, apenas un día después de su desaparición.

Estos descuidos facilitaron su identificación. El 5 de agosto, antes incluso de que todos los cuerpos aparecieran, la Policía ya había hallado algunos de esos objetos robados en su refugio. En ese momento fue detenido por un delito menor de receptación, aunque liberado a la espera de un juicio rápido en septiembre, sin que se relacionaran todavía los objetos con los desaparecidos.

El 20 de agosto, tras acumular más pruebas y una vez localizados los cadáveres, el sospechoso fue arrestado en un centro de retención administrativa, donde aguardaba una posible expulsión del territorio francés.

El perfil del detenido

El joven, que llevaba tres años en Francia y trabajaba esporádicamente en mercados o en la construcción, había comenzado según testigos a mostrar un nuevo fervor religioso, reprochando a conocidos que no rezaban lo suficiente. Algunos investigadores no descartan que ese giro, combinado con un posible conflicto interno respecto a su orientación sexual, pudiera haber desencadenado su violencia.

Noticias del día 25 de agosto del 2025.

Por el momento, se desconoce si actuó por homofobia manifiesta, odio interiorizado o motivaciones más prosaicas. Lo que sí parece claro es que se trata de un perfil atípico de presunto asesino en serie, con un comportamiento descuidado y pruebas incriminatorias dejadas a su paso. La investigación, dirigida por la Fiscalía de Créteil y la brigada criminal de París, continúa para esclarecer los móviles de los crímenes.