La película que Ridley Scott rechazó dirigir a pesar de la millonaria oferta: “No puedo ser comprado”

El director británico reveló que de haber aceptado la millonaria oferta habría arruinado la cinta

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Ridley Scott aseguró que el
Ridley Scott aseguró que el dinero no lo motiva a elegir sus proyectos. (Créditos: REUTERS/David)

A lo largo de más de cinco décadas, Ridley Scott ha demostrado que es un director capaz de reinventarse sin perder el control de su estilo y visión artística.

Desde que irrumpió con Alien (1979) y redefinió la ciencia ficción con Blade Runner (1982), el cineasta británico ha sabido moverse entre epopeyas históricas, dramas bélicos y relatos de mundos distópicos.

Sin embargo, entre todas las propuestas que ha recibido en su carrera, hubo una que, pese al éxito de la franquicia, declinó dirigir.

Ridley Scott admitió que rechazó
Ridley Scott admitió que rechazó dirigir una cinta pese al éxito que trajo en cines. (REUTERS/David Swanson)

En una entrevista con el medio The Guardian, el director de 87 años, recordó cómo estuvo a punto de involucrarse en la tercera entrega de Terminator que consolidó a Arnold Schwarzenegger como ícono del cine de acción.

Y la anécdota no solo reveló el respeto que siente por sus propios principios, sino también lo lejos que está de aceptar proyectos por dinero.

“Estoy orgulloso de esto. Rechacé una tarifa de 20 millones de dólares. Alguien me dijo: ‘Pregunta cuánto gana Arnie’. Y yo pensé: voy a probar. Dije: ‘Quiero lo que gana Arnie’. Cuando me dijeron que sí, pensé: ‘Maldita sea’. Pero no podía hacerlo. No es lo mío”, aseveró.

Ridley Scott aseguró que pidió
Ridley Scott aseguró que pidió que le pagaran lo mismo que a Arnold Schwarzenegger para dirigir "Terminator 3". (Captura de video)

Incluso, el director confesó que ha aprendido a decir que no, incluso cuando las ofertas son tentadoras, porque lo que lo motiva no es el tamaño del cheque, sino la posibilidad de expandir su lenguaje cinematográfico. “No puedo ser comprado, amigo”, dijo.

Por si fuera poco, Ridley Scott explicó con detalle las razones detrás de su decisión, pese a que en aquella época la cinta ya era considerada como un referente del género de acción.

De acuerdo con el cineasta, de haber aceptado, se habría visto tentado a dotar a Terminator de un tono existencial y sombrío, más cercano al de sus distopías, lo que quizá habría desviado por completo la franquicia de su identidad original.

“La esencia de una película de Bond es la diversión y lo camp. Terminator es puro cómic. Yo intentaría hacerlo real, y eso lo arruinaría. Por eso nunca me han pedido hacer una cinta de James Bond, porque podría joderla”, señaló.

Ridley Scott señaló que arruinaría
Ridley Scott señaló que arruinaría el concepto de "Terminator 3" si la dirigía. (Créditos: REUTERS/Yara Nardi)

Cabe destacar que la confesión también refleja la independencia que ha marcado su trayectoria. Scott ha manejado proyectos colosales —desde Gladiator hasta The Martian—, pero siempre bajo un control férreo de su puesta en escena, su ritmo de rodaje y su planificación meticulosa.

Además, en la entrevista señaló que, gracias a la experiencia acumulada, ha logrado rodar superproducciones en la mitad del tiempo que otros colegas, una eficacia que se convierte en su sello personal.

Su negativa a Terminator 3 también permite pensar en el choque de estilos entre directores.

"Terminator 3" fue dirigida por
"Terminator 3" fue dirigida por Jonathan Mostow en lugar de James Cameron, quien se encargó de las primeras dos partes. (Captura de video)

Mientras James Cameron convirtió las dos primeras entregas en un espectáculo que combinaba acción con reflexiones sobre el destino humano, la tercera parte —estrenada en 2003 bajo la dirección de Jonathan Mostow— buscó mantener la fórmula sin demasiado riesgo creativo.

La visión de Ridley Scott, mucho más inclinada a la exploración filosófica, difícilmente habría encajado en una producción concebida para seguir explotando una marca de acción taquillera. El episodio, no obstante, no es aislado en la vida del británico.