Cómo se escriben los nombres de establecimientos y centros educativos: ¿Con comillas o sin comillas?

La Real Academia Española tiene como principal función el velar por la lengua española ante su continua adaptación a las necesidades de los hablantes

Guardar
A menudo existe confusión cuando
A menudo existe confusión cuando nos referimos a la manera de escribir los nombres de centros educativos. (Freepik)

En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener importancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre será benéfico en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que se poseen; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien escrito habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, a través de la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Usos y ejemplos del uso de comillas para referirse a centros educativos

Los nombres de centros educativos
Los nombres de centros educativos se escriben con mayúscula inicial. (Infobae Argentina)

Las denominaciones de colegios, institutos, comercios, establecimientos de restauración , etc., no requieren comillas ni cursiva.

Sin embargo, en los medios de comunicación se encuentran con cierta frecuencia frases como las siguientes: «El conocido bar ‘Casa Paco’ anuncia su cierre por jubilación», «Huelva inaugura oficialmente el CEIP ‘Muelle del Tinto’» o «Abre ‘Quinta Esencia’, un hotel que recupera una casa en ruinas con patio».

Como indica la Ortografía de la lengua española , las denominaciones tanto de instituciones y organismos como de establecimientos comerciales se escriben con mayúscula inicial en todos sus componentes significativos , lo que delimita con claridad su extensión sin que resulte necesario utilizar otros resaltes, como las comillas .

Esto mismo ocurre incluso cuando , como sucede con frecuencia actualmente en el ámbito de la restauración, estos nombres no están formados por una expresión nominal, sino por estructuras oracionales, preposicionales, etc. : «Si buscas algo más rápido e informal, apunta Hasta los Andares», pero no «… apunta ‘Hasta los Andares’».

En el caso de denominaciones en otros idiomas, tampoco es necesario emplear cursiva , como ocurre con los nombres propios extranjeros : «En el pueblo hay un establecimiento culinario que has de visitar: El Xalet Restaurant», pero no «… has de visitar: El Xalet Restaurant ».

Por lo tanto, en los ejemplos del principio, lo más apropiado habría sido escribir «El conocido bar Casa Paco anuncia su cierre por jubilación», «Huelva inaugura oficialmente el CEIP Muelle del Tinto» y «Abre Quinta Esencia, un hotel que recupera una casa en ruinas con patio».

¿Para qué sirve la RAE?

La fuente describe la Real Academia Española (RAE), una institución fundada en Madrid en 1713 con el propósito principal de preservar la unidad del idioma español. Explica que la RAE trabaja en conjunto con 22 corporaciones adicionales que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) para mantener esta unidad lingüística. Créditos: Podcast generado con IA

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.