María del Monte, tajante sobre una posible reconciliación de Isabel Pantoja con sus hijos: "Que el amor mueva al mundo"

Durante el estreno de una nueva serie, la artista rehusó pronunciarse sobre crisis familiares ajenas, resaltó la importancia de preservar su intimidad y dejó como único comentario un mensaje conciliador centrado en la fuerza de los sentimientos verdaderos

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Durante la velada en la que Sonsoles Ónega celebró la adaptación televisiva de su novela galardonada con el Premio Planeta, la atención mediática se centró tanto en el estreno de “Las hijas de la criada” como en los gestos de complicidad compartidos entre María del Monte e Inmaculada Casal. El evento reunió a relevantes figuras del panorama cultural y televisivo, según reportó el medio responsable de la cobertura. En ese entorno festivo y de alta expectación, María del Monte fue consultada sobre la relación familiar de Isabel Pantoja y sus hijos, un tema que ha suscitado amplio interés en las últimas semanas debido a la exposición mediática de los hijos de la tonadillera, Isa Pi y Kiko Rivera.

Tal como consignó el citado medio, frente a las preguntas sobre la posible reconciliación de Isabel Pantoja con sus hijos y el impacto de los recurrentes conflictos familiares, María del Monte subrayó la importancia de recurrir a sentimientos genuinos, pero prefirió no involucrarse en debates ajenos. “Que el amor mueva al mundo”, expresó la cantante, empleando un mensaje que dejó ver su filosofía personal ante las tensiones públicas, al tiempo que evitaba alimentar polémicas o emitir valoraciones directas sobre la dinámica interna de la familia Pantoja. La artista enfatizó que su reserva ante tales cuestiones responde a convicciones personales: “hay cosas de las que no va a hablar nunca”, declaró, distinguiendo entre la protección de la intimidad propia y la estrategia mediática.

El medio detalló que María del Monte permaneció firme en su interés por mantener la privacidad sobre aspectos personales, reafirmando una pauta constante en sus comparecencias públicas. Cuando los periodistas buscaron insistentemente una valoración sobre la visibilidad de Isabel Pantoja en los juzgados y el papel mediático que han adoptado sus hijos, la cantante reorientó la conversación hacia el homenaje a la obra literaria adaptada y a su deseo de que la serie alcance el mismo éxito que la novela original, apartándose así de cualquier declaración sobre las controversias familiares.

De acuerdo con lo publicado, este posicionamiento de María del Monte se manifestó también al hablar sobre sus experiencias personales del año. Los últimos meses estuvieron marcados por el proceso judicial que involucra a su sobrino Antonio Tejado, sospechoso de haber participado en el robo a la residencia familiar. La cantante aludió al avance lento pero constante del caso, haciendo suyo el refrán “las prisas no son buenas” e ilustrando con él su actitud paciente ante acontecimientos complejos y difíciles. Esta respuesta, recogida por el medio, reflejó la preferencia de la artista por la mesura y el manejo prudente de situaciones personales controvertidas.

En cuanto al futuro y el inicio del año 2026, María del Monte optó por el pragmatismo al expresar sus deseos. Según informó el medio, destacó que para ella lo imprescindible es la salud, minimizando la importancia de otros aspectos y remitiendo a la necesidad de buscarlos personalmente, sin grandes expectativas. Esta visión, compartida durante el estreno, complementó su perspectiva sobre la importancia de la serenidad, especialmente tras un periodo de desafíos personales y mediáticos.

Durante el diálogo con la prensa, la intérprete reconoció su aprecio por las fiestas navideñas. Admitió que, a pesar de los cambios y las experiencias vividas—aludiendo a golpes que la vida puede dar—, continúa encontrando motivos para celebrar en estas fechas. Este comentario, señalado en el reporte, se sumó a su postura de resguardar tanto la normalidad como la intimidad frente a la exposición pública.

En el contexto de la gala de “Las hijas de la criada”, la pareja conformada por María del Monte e Inmaculada Casal sostuvo una actitud de apoyo hacia Sonsoles Ónega, autora y figura central de la noche. El medio destacó los gestos de cariño y la complicidad exhibida entre ambas, en contraste con la cautela mostrada ante cuestiones consideradas privadas. La cantante se distanció de los debates que proliferan en el espacio público acerca de los entornos íntimos de otras figuras, como Isabel Pantoja, prefiriendo mensajes de esperanza y un enfoque centrado en los vínculos auténticos.

Esta conducta, consistente con su trayectoria, quedó reflejada en el rechazo a comentar sobre las persistentes apariciones mediáticas y entrevistas ofrecidas por los hijos de Isabel Pantoja en relación a una posible reconciliación. Según publicó el medio, María del Monte reafirmó su intención de separar la vida personal de la exposición mediática, defendiendo tanto su bienestar como el de quienes la rodean, e insistiendo en el valor de los afectos genuinos como hilo conductor para afrontar y superar heridas del pasado.