
El Ministerio de Exteriores de la República Turca del Norte de Chipre anunció su intención de implementar medidas políticas, diplomáticas y técnicas en respuesta al reciente acuerdo entre Chipre y Líbano para definir sus límites marítimos. La institución considera que el pacto implica un “peligro” para el complejo equilibrio en la región del Mediterráneo oriental y sostiene que representa una usurpación de los derechos de la comunidad turcochipriota. De acuerdo con la nota oficial difundida el jueves, este entendimiento entre los dos países ha sido calificado por el gobierno del norte de la isla como “nulo y vacío” y se percibe como una transgresión de los derechos de esa parte de la población.
Según publicó la agencia Europa Press, la reacción de las autoridades turcochipriotas sucede tan solo un día después de la formalización del convenio entre los gobiernos de Chipre y Líbano, que traza nuevas fronteras marítimas entre ambos países. Mientras las autoridades chipriotas y libanesas han presentado el acuerdo como “histórico” y subrayan su relevancia para abrir la puerta a la exploración de recursos energéticos, el Ejecutivo de la autodenominada República Turca del Norte de Chipre rechaza de plano tanto la validez como las implicaciones del documento.
Tal como detalló Europa Press, el comunicado de la administración del norte de la isla denuncia que el acuerdo entre Líbano y Chipre ignora por completo la postura y los derechos fundamentales del pueblo turcochipriota. El gobierno local considera que la decisión de delimitar zonas marítimas unilateralmente amenaza con intensificar las tensiones en una región caracterizada por la disputa en torno a la explotación y gestión de recursos naturales.
Las autoridades del norte de Chipre utilizaron términos como “violación” de derechos y hablaron de la intención de “tomar todas las medidas necesarias” en caso de que se produzca cualquier acción que interpreten como hostil hacia su comunidad. Además, acusaron formalmente a ambos países de usurpar los derechos del pueblo turcochipriota, reforzando la posición oficial de no reconocimiento de cualquier resultado proveniente de ese convenio.
El medio Europa Press reportó que algunos representantes de la comunidad internacional y gobiernos implicados consideran que la delimitación clara de fronteras marítimas facilitará la cooperación bilateral y el inicio de operaciones de búsqueda de recursos energéticos, punto central del acuerdo alcanzado tras dos décadas de negociaciones. Los líderes de Chipre y Líbano destacaron la firma como un paso clave para la colaboración y aprovechar los recursos disponibles en la zona, insistiendo en la legalidad y legitimidad del proceso a ojos del derecho internacional.
Pese a la posición celebratoria de los gobiernos chipriota y libanés, la autoridad norteña de Chipre subraya su negativa a aceptar decisiones que afecten a la totalidad de la isla sin la participación del pueblo turcochipriota, enmarcando la disputa dentro del contexto más amplio de la división de Chipre y los desacuerdos políticos y territoriales persistentes.
El comunicado oficial divulgado el jueves añade que cualquier avance generado a partir de este acuerdo recibirá el rechazo de la administración turcochipriota, y se ratifica el compromiso del gobierno del norte de la isla de defender sus intereses frente a las iniciativas que consideren excluyentes o lesivas para su comunidad. Europa Press puntualizó que las autoridades del norte recalcan la fragilidad de la estabilidad en la cuenca del Mediterráneo, donde la delimitación de zonas marítimas ha estado en el centro de diversas disputas diplomáticas en los últimos años.
La nota oficial también destaca la determinación de la República Turca del Norte de Chipre para oponerse con firmeza a los resultados que puedan derivar de este convenio, previendo la aplicación de estrategias a nivel político, diplomático y técnico para proteger sus derechos y posición en la región. A pesar del tenor de las declaraciones y la gravedad atribuida a la situación, la respuesta concreta de los turcochipriotas aún no ha tomado forma práctica, según concluyó Europa Press.


